Estela Alcaide

Mi historia

De pequeña, cualquier excusa era buena para inventar una historia.

Y estoy segura de que las tardes viendo telenovelas con mi madre al volver del colegio eran una de ellas.

Cuando terminaban, la historia no acababa ahí.

Cogía a mis primas, a mis amigas, y las convencía para recrear escenas o inventarnos otras nuevas. Sin saberlo, ya estaba haciendo lo que más me gustaba: interpretar.

Con los años seguí explorando ese camino a través de la formación, primero en la Escuela de Cine de Málaga, donde además tuve la oportunidad de participar en distintos proyectos durante el Festival de Cine de Málaga.

 Más adelante continué mi entrenamiento ante cámara, mientras ampliaba también mis conocimientos en disciplinas que siempre me habían apasionado, como el canto.

En una etapa de ese recorrido, junto a varios compañeros, impulsé un proyecto teatral propio en el que participamos como intérpretes y también en la creación, escritura y dirección.

 Aunque finalmente las circunstancias de 2020 impidieron que pudiera estrenarse, fue una experiencia que me enseñó mucho sobre el trabajo en equipo y el proceso creativo.

Más allá de la formación o los proyectos, lo que me sigue moviendo hoy es la posibilidad de ponerme en la piel de otras personas, descubrir nuevas formas de ver el mundo y formar parte de historias capaces de emocionar, inspirar o dejar una huella en quien las recibe.

En los últimos años también he dedicado tiempo a entender mejor cómo funciona la industria y, sobre todo, a conocerme mejor como actriz: qué puedo aportar, qué tipo de personajes conectan conmigo y cómo seguir creciendo de una forma coherente y honesta.

Si tuviera que definirme, diría que soy una persona perseverante, sensible y muy observadora.

Me gusta escuchar.

Me gusta aprender.

Y sigo sintiendo la misma ilusión que aquella niña que convertía cualquier tarde en una escena improvisada.